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Salamanca

Enunciado

Dos acertijos de piedra, una biblioteca llena de conchas y mucho jamón: una ciudad que premia a quien busca.

Salamanca es una ciudad de arenisca dorada y libros viejos. Su universidad tiene su origen en 1218, cuando Alfonso IX de León fundó los primeros estudios, lo que la convierte en una de las más antiguas de Europa.

La visitamos en septiembre de 2026 y enseguida entramos en un bucle sencillo: jamón, torreznos, libros y vuelta a empezar. La biblioteca pública está dentro de la Casa de las Conchas, un palacio de finales del siglo XV cuya fachada lleva más de 300 conchas de piedra, emblema de la Orden de Santiago. Su patio gótico, con un pozo en el centro, es de entrada libre.

Las fachadas de Salamanca también son acertijos. En la portada plateresca de la Universidad, los visitantes buscan una pequeña rana tallada. En la Puerta de Ramos de la Catedral Nueva, un astronauta tallado por el cantero Miguel Romero durante la restauración de 1992 se esconde entre las arquivoltas, como firma del siglo XX. Encontramos los dos. El espacio de búsqueda es grande, pero finito.

La propia Catedral Nueva se tomó su tiempo: las obras empezaron en 1513 y se consagró en 1733. Tiempo suficiente para pasar del gótico tardío al barroco sin cambiar el nombre del edificio.

Entre monumento y monumento, las librerías de viejo merecen el desvío. La biblioteca de la Casa de las Conchas tiene un horario amplio entre semana, y su patio es una de las paradas que más compensan del casco antiguo.